La receta de la tradicional pizza napolitana

receta de la pizza napolitana

¡Oh, la pizza napolitana! Ese sencillo invento centenario que es uno de los bocados más codiciados en Italia… ¡y en muchos otros lugares! Asumámoslo: somos miles y miles de enamorados de la receta de la pizza.

El arte tradicional del pizzaiolo napolitano fue declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad a finales del pasado año por la UNESCO. Por tanto, ¿qué mejor que ir a la raíz para disfrutar de la experiencia con unos sencillos pasos?

La verdadera receta de la pizza napolitana

La autenticidad de este plato es un tema que trae de cabeza a algunos puristas. La controversia está relacionada con los ingredientes y la elaboración de la masa, más algún componente que completa a esta deliciosa comida con alrededor de tres siglos de historia.

Para hacer una verdadera pizza italiana es necesario tener conocimientos sobre su gastronomía e incluso tener una tradición familiar, ya que hay que conocer a la perfección el tiempo de amasado, la cantidad de ingredientes, el tiempo y temperatura de cocción… ¡Pero con unos conceptos básicos se puede realizar una aproximación!

Para empezar, cabe anotar que la pizza napolitana tiene dos variantes principales: la margarita, más consumida; y la marinera, con tomate, ajo, orégano y aceite de oliva (sí, sí… no lleva queso). Por supuesto, para su elaboración siempre será más adecuado utilizar un horno de leña. Esa es una parte importante para que nos llegue el verdadero aroma de esta receta. El horneado deber ser de unos 420 grados centígrados y no suele sobrepasar los 2 minutos. Gracias a eso se conseguirá una masa esponjosa y hecha de la forma más tradicional.

La masa: clave de este bocado

Hay que saber diferenciar una tradicional pizza napolitana a una tradicional romana. Aunque ambas tienen una gran historia, la procedente de Nápoles suele tener la masa algo más gruesa y esponjosa. Si hay algo en lo que coinciden los pizzeros italianos es que la masa es la parte fundamental de la pizza. Es decir, si la masa no ha conseguido el punto de fermentación, ni siquiera es suficiente agregar ingredientes de primera calidad. ¡La pizza no se sirve en la mesa!

El momento de hacer la masa es el proceso más minucioso, ya que necesita enfrentarse a la harina de trigo de fuerza y poner a trabajar las manos. Con esto se consigue que se forme bien, para preservar ligereza y sabor en cada bocado. Dependiendo de qué pizzero la haga, la masa para pizza puede contener un ingrediente secreto. ¿Por qué decimos esto? Porque algunos cocineros suelen añadirle una pizca de azúcar e incluso un toque de miel, si bien no es lo más habitual. ¡Habrá a quienes les resulte un sacrilegio!

Con la levadura hay que llevar cierto cuidado; las cantidades siempre cuentan. Lo recomendable es usar una levadura fresca (tiene un aspecto parecido al de la mantequilla) y, si no se dispone de ese tipo, se puede usar la granulada o suelta. Por otro lado, tenemos el agua. Lo importante aquí es la temperatura: ni fría ni caliente, tiene que estar tibia para que, a la hora de mezclar los ingredientes de la masa, sea más sencillo elaborarla.

A continuación llega la hora de la fermentación. Este paso es importante, ¡aquí sabremos si disfrutaremos al 100% de la pizza! El tiempo de reposo genera cierto debate, porque depende de la temperatura ambiental. Algunos especialistas dicen que suele estar al menos 24 horas, pero los hay que dicen que con 4 o 5 horas es suficiente.

Anteriormente hemos dicho que los ingredientes de la masa suelen variar, pero por lo general (y dicho por muchos pizzaiolos) la receta de la pizza suele estar compuesta por: agua (250 ml.), levadura (15 gr. de fresca o 10 gr. de seca como máximo), harina (500 gr.), sal (un par de cucharaditas) y aceite (20 gr.), en orden y cantidades aproximadas. Y, por supuesto, ¡poniendo mucho amor!

La perfecta combinación de ingredientes

Cuando hablamos de esta receta, muchos pizzeros italianos dicen que los ingredientes tienen que evocar a la bandera italiana: albahaca fresca, mozzarella y tomate natural. Es ideal que estos sean denominación de origen o, al menos, frescos.

¡Por supuesto, no es la única variedad que merece la pena probar! Pese a su gran fama y sabor, a veces es recomendable ponerle algo de imaginación a la receta de la pizza y probar cosas nuevas. Eso sí, con sentido común y buen gusto. ¡Respetemos este plato, amigos!

Los italianos siempre tratan de preservar la historia de su país, ya que son una nación con sólidas tradiciones y ciudades trufadas de monumentos históricos pertenecientes a culturas trascendentales. La tradicional pizza napolitana puede variar un poco dependiendo de las manos por las que pase, pero siempre será una parte histórica del país. Con su masa y sus ingredientes, la receta de la pizza es capaz de cautivar a cualquiera que pruebe este, aparentemente, simple bocado.