¡Muchos ingredientes, poca diversión!

ingredientes de la pizza

En cuestión de gustos y tradiciones, no queremos ser más papistas que el Papa. Ahora bien, existen unas recomendaciones y ciertos límites que hacen que degustar una pizza sea una experiencia agradable. En Guapizzima buscamos ser fieles a nuestros principios, con el objetivo de ofrecer un buen producto. Y, entre ellos, creemos que no hay que pasarse con los ingredientes de la pizza.

Ingredientes de la pizza: calidad antes que cantidad

Las pizzas tienen que llevar los ingredientes justos. Pasarse con los toppings puede ablandar la masa y convertir esta deliciosa creación en un ‘mazacote’ incómodo de comer, además de indigesto. Dejando a un lado los (casi siempre) imprescindibles tomate y mozzarella, no conviene añadir más de tres. Puntualmente se puede añadir uno o dos más, pero han de tener una presencia muy discreta.

Si una pizza incluye pollo, ternera, atún, queso de cabra y lechón asado (!!?), apaga y vámonos. “Eso no es una pizza, es masa con cosas”, que diría un valenciano si habláramos de paella. Ya os avisamos: llamarla ‘Carnicabrasalada’ o algo similar no mejora el invento.

Lo ideal es combinar sabores más intensos con otros más suaves, apostando por la carne o el pescado si no es vegetariana, sin mezclar ambas opciones. Las verduras, en cualquier caso, suelen jugar un papel importante a la hora de obtener un equilibrio y encontrar los matices en los ingredientes. La calidad de los mismos también juega un papel fundamental. ¡Mejor pocos y buenos!

Crecer a lo ancho

Ingredientes de la pizza a un lado, el grosor de la masa no debe ser excesivo. Solo lo suficiente como para soportar los alimentos escogidos y contribuir a una buena digestión. Es preferible que sea fina y que crezca su diámetro antes que su altura. ¡Hagamos de comer pizza una experiencia expansiva!

Con estas premisas condimentamos nuestras bases artesanas en Guapizzima, elaboradas con aceite de oliva y agua de mar y mediante fermentación lenta.

Y tú, ¿qué pizza prefieres?