Cómo se hace (de verdad) la base de pizza

Tú, como buen pizzero, eres de los que distingue la calidad de una pizza por su base: los ingredientes exactos, la cocción perfecta, el grosor idóneo, es lo que distingue una autentica base de pizza italiana del resto.

Sí, sí: hay que usar los ingredientes adecuados, que sean de calidad, y nada más: aceite, agua, harina y levadura. Pero también respetar el proceso, y es que en Guapizzima nos basamos en la Ley de la Purezza para elaborar la masa de nuestras pizzas: fermentada lentamente, se consigue la base esponjosa y crujiente que sólo podemos encontrar en los mejores pizzaiolos.

Bases de pizza hechas con fermentación lenta

Insistimos en ello: la fermentación lenta es la clave para que nuestra base de pizza sea jugosa y sabrosa. Como en casi todo, existen dos métodos para realizar este proceso, el rápido, que es el que usan muchas de las marcas del mercado, y que consiste en fermentar la masa en menos de 8 horas, y el lento, que no sólo aporta mejor textura y sabor, sino que tiene otras ventajas, como una mejor digestión para quien las prueba.

Para que una base de pizza sea considerada como de fermentación lenta tendremos que dejar la masa reposar un mínimo de 16 horas tras su elaboración. Mucho tiempo, pensarás, pero según la Ley de la Purezza (y quien ha probado Guapizzima), es el plazo adecuado.

Y es que en Guapizzima, cumplir con la Ley de la Purezza es nuestro compromiso: no sólo en la elaboración de la masa, sino en el uso de los ingredientes: tomate natural, 100% mozarella y nuestro profundo amor a la pizza es lo que nos distingue. Pizzeros, estamos de enhorabuena.